Historia de la Educación Basada en Competencias


DSC02876copy.jpg
La Educación Basada en Competencias surge como una crítica al modelo instruccional que únicamente se circunscribía en el conocimiento declarativo, y que pocas veces tenía como objetivo el desarrollo de habilidades por parte de los alumnos que les permitieran elaborar, analizar y reorganizar los aprendido.
Según Ruíz Barría (2009)[1] la Educación Basada en Competencias nace de la convergencia de dos acontecimientos:
  1. El replanteamiento de la educación como "facilitador del aprendizaje" asociado a la explicación del proceso de aprendizaje como un fenómeno del individuo que aprende, y
  2. La formación de profesionales capaces de resolver problemas eficientemente en el ámbito de desempeño real, sin menoscabo de los saberes en lo conceptual, procedimental y actitudinal.



Definición de Competencias y sus características


En tiempos recientes han aparecido infinidad de definiciones y descripciones que intentan aclarar el término de competencias. Algunos ejemplos de estas definiciones son:
  • Parra (2006): "Conjunto de actitudes, habilidades y conocimientos que se expresan mediante desempeños relevantes para dar solución a la problemática social, así como para generar necesidades de cambio y de transformación. Implican un saber conocer, saber hacer, saber convivir y saber ser; sujeto a contingencias que pueden ser transferidos con creatividad a cualquier contexto laboral o productivo".
  • CINDA (2008) "Una competencia incluye tanto medios como un fin si se considera la definición de competencia como la combinación de habilidades, destrezas y conocimientos necesarios para desempeñar una tarea específica. Los medios son el conocimiento, las habilidades, las destrezas y el fin es desempeñar efectivamente las actividades o tareas o cumplir con los estándares de una ocupación determinada".
  • ‍‍Secretaría de Educación Pública (2011): "Una competencia es la capacidad para responder a diferentes situaciones, e implica un saber hacer (habilidades) con saber (conocimiento), así como a la valoración de las consecuencias de ese hacer (valores y actitudes)" (plan de estudios, 2011:33).‍‍

Es de llamar la atención que, ni siquiera en el texto de la SEP "Reforma Integral de la Educación Básica, Diplomado para Maestros de Primaria de Tercero y Cuarto Grado: Módulo 1. Fundamentos de la Educación Básica", exista una definición como tal de competencias sino un conjunto de conceptos y teorias de diversos autores con las que se pretende llegar a una especie de constructo general, delimitado por Parra como se presentó anteriormente.
Como se puede ver, no hay consenso claro y bien definido sobre qué es una competencia. Las definiciones de lo que es una competencia dependen del origen de donde parten. Sin embargo, Garagorri (2007, en Irigoyen, Jiménez y Acuña, 2011[2] ) menciona que existen características compartidas sobre lo que es la competencia y que pueden ayudar a comprender un poco mejor lo que se pretende alcanzar con este concepto:
  1. Tiene un carácter integrador, puesto que busca conciliar entre teoría y práctica, y éstas a su vez con las actitudes que permitan al alumno desempeñarse ante problemas.
  2. Su posibilidad de transferencias, es decir, los problemas varían, por lo que el alumno necesita esa capacidad de poder extrapolar las habilidades y conocimientos aprendidos ante los requerimientos de las situaciones nuevas.
  3. Su carácter dinámico, es decir, el nivel de desarrollo, o más bien de aplicación de la competencia dependerá de los niveles o grados que exige la situación.

Mora Vargas (2004), mediante la revisión de varios autores, propone una clasificación de tres tipos de competencias generales, a saber:
  • Competencias profesionales. Saberes y destrezas referentes a labores genéricas, o bien a ocupaciones específicas.
  • Competencias de formación humana. Valores y actitudes dirigidos a un desarrollo pleno del ser humano para contribuir al cambio y a la transformación social.
  • Competencias académicas. Referente a la formación académica: adecuada interacción entre la teoría y la práctica, alto grado de conceptualización, reflexión y análisis crítico, e interpretación de los hechos, etc.

La SEP (2011), por su parte, menciona otro tipo de competencia, al que llama Competencias para la vida, en las cuales se dirigen conocimientos, habilidades, actitudes y valores hacia la consecución de objetivos concretos. Este tipo de competencias incluye el aprendizaje permanente, el manejo de la información, el manejo de situaciones, la convivencia y la vida en sociedad.

El centro de preocupación del Modelo por Competencias es asegurar que los aprendices sean capaces de demostrar sus capacidades aprendidas después de que hayan adquirido una combinación de conocimiento, habilidades y destrezas.



Modelo educativo basado en competencias


Un enfoque educativo basado en las competencias para la vida implica cumplir tres condiciones
  • Un cambio de paradigma en el papel de la educación, sobre todo en su capacidad para desarrollar competencias y valores.
  • Deben ser relevantes tanto para la vida futura de los estudiantes como para sus necesidades presentes.
  • En cuanto a los recursos didácticos , el material tradicional es insuficiente y los abordajes más directamente ligados a la práctica y a la interactividad, basados en la experiencia personal y en la experimentación, tendrán que ser utilizados.

La Subsecretaría de Educación Media Superior (2008) incluye en el perfil de docente 8 competencias básicas para la realización de la enseñanza, a saber:

Medición y Competencia


El elemento crucial en los modelos basados en competencias es el uso de métodos de evaluación medibles y referenciados a criterios. En otras palabras, si uno no lo puede medir, entonces no es una competencia. Esta característica tiene sus pros y contras. Un modelo basado en competencias entrega a todos los interesados un mapa claro del destino y cómo alcanzarlo. Sin embargo, puede sobre simplificar la naturaleza compleja del proceso de aprendizaje ya que se basa en la premisa de que todo aprendizaje puede ser medido (CINDA,2008).

Díaz Barriga y Hernández Rojas (2010) recomiendan utilizar estrategias que demuestren la puesta en acción de las competencias ante una situación que sea relevante para el evaluado (situaciones de su vida cotidiana, académica y/o laboral, según sea el caso), la cual permita evaluar la competencia en acción y contexto.







Artículos relacionados



Artículo de Andrade (2008):
http://f.cl.ly/items/183S1f2s3O2I3l1y1V1o/Competencias%202008.pdf

Artículo de Díaz (2005):
http://f.cl.ly/items/1U3p2q3u2S2s0y2T1f2x/Di%3Faz%20Barriga.pdf

http://www.ugr.es/~recfpro/rev123COL1.pdf - Interesante
http://www.congresoretosyexpectativas.udg.mx/Congreso%206/Eje%202/Ponencia_212.pdf
http://dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?codigo=2789115&orden=0

Centro Universitario de Desarrollo CINDA. (2008). Diseño curricular basado en competencias y aseguramiento de la calidad en la educación superior. Santiago de Chile: Autor.
http://aula.virtual.ucv.cl/aula_virtual/cinda/cdlibros/39-Dise%C3%B1o%20Curricular%20Basado%20en%20Competencias%20y%20Aseguramiento%20de%20la%20Calidad%20en%20la%20Educaci%C3%B3n%20Superior/Dise%C3%B1o%20Curricular%20Basado%20en%20Competencias%20y%20Aseguramiento%20de%20la%20Calidad.pdf

Subsecretaría de Educación Media Superior (2008). Reforma integral de la educación media superior. Recuperado de:
http://www.reforma-iems.sems.gob.mx/wb/riems/perfil_del_docente

Secretaría de Educación Pública (2011). Plan de estudios 2011. Educación básica. México: Autor.

Mora vargas, A. I. (2004). La evaluación educativa: concepto, períodos y modelos. Actualidades Investigativas en Educación, 4(2), 1-28.

Díaz Barriga, F. y Hernández Rojas, G. (2010). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista (3a. ed.). México: Mc. Graw Hill.
  1. ^ Ruíz Barría, G. (2009). El enfoque de la formación profesional en torno a la generación de competencia: ¿Ejercicio impstergable o "lo que sucedió a un rey con los burladores que hicieron el paño"?. Estudios Pedagógicos, 35(1),287-299. Recuperado el 3 de febrero de 2012 en: http://www.scielo.cl/pdf/estped/v35n1/art18.pdf
  2. ^ Irigoyen, J. J., Jiménez, M. Y., y Acuña, K. F. (2011). Competencias y Educación Superior. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 16(48),243-266. Recuperado el 3 de febrero de 2012 en: http://www.scielo.org.mx/pdf/rmie/v16n48/v16n48a11.pdf