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Quesada (1991; en López, 2008), define a la medición como el proceso de asignar una cantidad al atributo medido, después de haberlo comparado con un patrón. En cambio, Carmines y Zeller (1991, en Hernández, Fernández y Baptista, 2006), lo definen como el proceso de vincular conceptos abstractos con indicadores empíricos, el cual se realiza mediante un plan explícito y organizado para clasificar (y con frecuencia cuantificar) los datos disponibles (indicadores), en términos del concepto que el investigador tiene en mente. Para Gómez-Peresmitré y Reidl (s/f) este "concepto" que se intenta conocer, puede ser una realidad tanto física como social, lo cual nos acerca un poco más al tipo de medición que nos corresponde.
Según Thorndike y Hagen (1998), cualquier campo la medición siempre implica tres etapas:
  1. Identificación y definición de la cualidad o el atributo que se va a medir.
  2. Determinación del conjunto de operaciones por medio de las cuales se puede manifestar y percibir ese atributo.
  3. Establecimiento de un conjunto de procedimientos o definiciones para convertir las observaciones en enunciados cuantitativosde grado y cantidad

Niveles de medida
De acuerdo con la formulación de S. S. Stevens podemos dividir las diferentes formas de asignar números en cuatro tipos. Cada una de estas variedades de medida tiene sus reglas y restricciones propias, y cada una tiene sus procedimientos estadísticos apropiados.
  • La más baja escala de la serie es la escala nominal. Cuando se aplica esta clase de escala los números se asignan únicamente para identificar las categorías donde se encuentran incluidas las personas o cosas. Estas clasificaciones pueden ser de una sola clase, como cuando colocamos los números en las camisetas de los futbolistas para identificarlos, o pueden aplicarse a grupos de personas, como cuando damos un número de código 1 a los hombres y 2 a las mujeres (Figura 1). La única operación aritmética aplicable a las escales nominales es la de contar, la simple enumeración delos individuos en cada clase. Los números que los identifican nunca se pueden sumar, restar, multiplicar o dividir.
  • El siguiente nivel de medida es la escala ordinal. Esta escala es utilizada para colocar a los individuos en una serie cuyo rango va del más bajo al más alto según la característica que intentamos medir (Figura 2), pero no podemos decir exactamente cuánta es la diferencia entre un par cualquiera de individuos. Cuando un comité jerarquiza a cinco candidatos para una beca, según su mérito global, está empleando una escala ordinal. Puesto que los puntajes percentiles, que a menudo se emplean para presentar los resultados obtenidos en las pruebas, constituyen un tipo de rango, también pueden considerarse como una escala ordinal. Las operaciones aritméticas comunes (suma, resta, multiplicación y división) no pueden emplearse legítimamente con estas escalas; sin embargo hay procedimientos estadísticos apropiados para trabajar con rangos.
  • El tercer nivel de medida es la escala de intervalo. Lo que distingue la medida de intervalo de la medida ordinal es que nos permite determinar cuán lejos se encuentran dos personas o dos cosas. La mayor parte de las pruebas escolares son de este tipo. Todavía existen interrogantes sobre las propiedades de este tipo de medidas. Aun así, las escalas de intervalo poseen una importante limitación: carecen de un punto cero real. A pesar de que un alumno pueda obtener un puntaje de cero en su examen de trigonometría, esto no significa que no conozca del todo la materia. Ya que el propósito de la prueba es medir el conocimiento sobre una materia, no es necesario definir cuál es el cero en ese conocimiento, ya que esencialmente solo necesitamos comparar a los individuos entre sí. A pesar de que en la escala de intervalo podemos sumar y restar puntajes, nunca es legítimo dividir un puntaje por otro, puesto que la división presupone la existencia de un punto cero exacto. Un caso concreto de este tipo de escala son las escalas de temperatura en grados centígrados o grados Fahrenheit, ya que estas presentan unidades por debajo del cero y por lo tanto es posible medir, Estando este cero colocado en un lugar casi arbitrario.
  • El cuarto y más alto nivel de medida es la escala de razón. Con esta escala se pueden emplear todas las operaciones aritméticas –suma, resta, multiplicación y división-. Las escalas de razón tienen todas las características de las escalas de intervalo con la ventaja adicional de un auténtico punto cero. Estas escalas son las más conocidas debido a que las medidas físicas como la altura, el peso, edad o volumen son de uso común. El nombre de escala de razón significa que podemos dividir un número por otro o expresarlos como una razón. Como ya se menciono una diferencia importante entre este nivel de mediada y el anterior es el uso de un cero real. Tal es el caso de las escalas de temperatura Celsius y Kelvin, siendo esta ultima un ejemplo de una escala de razon, al contar con un cero absoluto (Figura 3).
Como se puede observar cada escala de medida es mas compleja que la anterior con características particulares y cada una con diferentes propósitos.Saber que existen diferentes niveles de medida es necesario para la investigación en la Psicología, ya que para poder medir adecuadamente las variables en una investigación, es imperativo saber en cuál de los niveles de medida se encuentran, para así elaborar o usar el instrumento correcto y realizar la medición más apropiada; de la misma manera es necesario conocer los alcances y limitaciones de cada uno de los niveles de medida.
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Figura 1
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Figura 2
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Figura 3


Referencias
Gómez-Peresmitré, G. y Reidl, L. (s/f). Metodología de investigación en ciencias sociales. México: Universidad Autónoma de México. Recuperado el 9 de enero de 2012, de http://www.psicol.unam.mx/Investigacion2/pdf/lucy_gilda.pdf
Hernández, R., Fernández, C., Baptista, P. (2006). Metodología de la investigación. 4° edición. México: McGraw Hill.
López, B., Hinojosa, E. (2008). Evaluación del aprendizaje. Alternativas y nuevos desarrollos. México: Trillas.
Thorndike, R. & Hagen, E. (1998). Medición y evaluación en psicología y educación. 2° edición. México: Trillas.
Tyler, L. (1972). Pruebas y medicion en psicología. Madrid: Editorial Prentice Hall Internacional.